miércoles, 18 de junio de 2014

Sala de exposiciones Agustí Centelles en la sede del CDMH

Que la verdad no te estropee un titular, a cinco columnas mucho mejor. Ayer me llamaron de diferentes medios para preguntarme sobre la venta del fondo publicitario e industrial, compruebo que no solo las bio-ágrafas, algunos redactores no les gusta consultar en las hemerotecas y documentarse. Hay que sacar el titular grueso y rápido ¡picadito que es para la televisión!. Ningún medio me felicitó por que se haga públio el nombre de la Sala Agustí Centelles.

Leo un correo que nos ha mandado a mi estimado hermano Sergi y a mí, desde el Bajo Aragón*, nuestro querido ausente-hortelano:


Hoy en El País, una pieza de Tereixa Constela
Jesús Prieto explicó que este edificio tendrá una triple función: administrativa, expositiva y de consulta para investigadores. La sala dedicada a muestras llevará el nombre de Centelles, en honor del fotógrafo cuyo archivo fue comprado por el Ministerio de Cultura en 2009 por 700.000 euros, en una operación que irritó notablemente a la Generalitat catalana.
Además de los nuevos espacios, el CDMH mantendrá la actividad en los actuales espacios del Colegio de San Ambrosio y un depósito de documentos construido en los noventa, que se ha quedado pequeño con sus 4,5 kilómetros de estanterías. Porque desde la creación del CDMH en 2005, sobre el esqueleto del Archivo de la Guerra Civil, la entrada de fondos ha sido constante. Además del archivo Centelles, la colección fotográfica se ha reforzado con obras singulares como las de Kati Horna, una anarquista húngara que documentó la vida cotidiana en las zonas controladas por los anarquistas durante la Guerra Civil o las de Vicente Nieto, un maestro de la fotografía realista de los cincuenta y sesenta.

En pocos días podré conocer, examinar y hacer mis aportaciones sobre el proyecto de exposición institucional. Esperamos con mucho interés cerrar el proyecto y convenio del Premio Internacional de fotoperiodismo Agustí Centelles.

Estoy emocionado, satisfecho, he luchado durante años y veo los resultados. Sigo trabajando con mi proyecto [Todo] Centelles, limpiando el "fondo Centelles" de fotografías de otros fotógrafos, con rigor y sin aspavientos, no aceptaré, ni toleraré ni ucronías, ni más mentiras en la obra de uno de los grandes redactores gráficos del siglo XX.


@OctaviCentelles.



*a la saleta del MNAC se añade una gran sala monográfica en el Centro Documental de la Memoria Histórica en Salamanca, un futuro depósito documental en la Universidad de Zaragoza (fondos documentales propiedad de Antón Gasca y Joaquín D. Gasca) y una iniciativa que estoy negociando con discrección complementaria.

miércoles, 11 de junio de 2014

Octavi Centelles: No la hizo Agustí Centelles, tampoco Lluís Torrens...

Octavi Centelles: No la hizo Agustí Centelles, tampoco Lluís Torrens...: Hace mucho que sigo disfrutando investigando sobre fotografía y la prensa periódica, lo hago sin complejos, en Barcelona y en Madrid, en Par...





Ya he completado lo que podría llamarse el "canon Centelles", las fotos que tomó mi padre, seguiré añadiendo todas las investigaciones sobre las fotografías perdidas, más alla de las ucronías que se han ido creando desde el entorno familiar.



@OctaviCentelles

Octavi Centelles: Itinerancia europea de [Todo] Centelles 2014

Octavi Centelles: Itinerancia europea de [Todo] Centelles 2014: ¿Cúando viajará [Todo] Centelles a Budapest? Aprovecharé mis desplazamientos a Madrid, para avanzar en la exposición institucional que d...

domingo, 8 de junio de 2014

Barcelona, 7 de junio de 1936: Tazio Nuvolari gana la IV Copa Barcelona, fotos: Centelles (superior) y Claret (página).





Portada notas gráficas de La Vanguardia 9 de junio de 1936.

NOTAS GRÁFICAS Martes 9 de Junio de 1936 Esta carrera automovilística que anualmente organiza la «Penya Rhin» ha pasado a ser, entre nosotros, una tradición, y entre el público deportivo de toda Europa, una de las pruebas más formidables del automovilismo internacional, el solo anuncio de la carrera y la perspectiva de una lucha reñidísima entre los ases del volante. reunió en Montjuich un gentío imponente que se situó a lo largo de todo el circuito, siguiendo al detalle la magnífica batalla deportiva, que tuvo momentos de emoción innegable, sobre todo al destacarse los que pronto se consideraron como posibles vencedores: Tazio Nuvolari y Rudolf Caracciola. que ganó el italiano porque lo merecía, llegando a la meta el primero y dando las ochenta vueltas del circuito - 303 kilómetros en 2 horas, 43 minutos y siete décimas, con una media de 111'546 kilómetros por hora. En la fotografía: Tazio Nuvolari, seguido a poca distancia por Caracciola, en la curva de la Rosaleda. n el círculo: Nuvolari, vencedor de la prueba, que dio también la vuelta más rápida: 1 minuto, 58 segundos. (Fotos Centelles y Claret)

Foto: Agustí Centelles i Ossó, fondo Centelles.

Del proyecto: [Todo] Centelles, de los investigadores y documentalistas Joaquín D. Gasca y Antón Gasca.

(c) 2014 España, Ministerio de Educación y Cultura, Centro Documental de la Memoria Histórica, todos los derechos reservados.

Contacto para publicación y licencia de uso de la fotografía:
cdmh@mecd.es, teléfono (34)923 21 25 35
Centro Documental de la Memoria Histórica, Salamanca

All publishing rights reserved, including reproduction in digital or online.
Contact or licensed for publication:
cdmh@mecd.es, phone (34) 923 21 25 35
Centro Documental de la Memoria Histórica , Salamanca (España)

Otra fotografía de la cual no se dispone del negativo.

viernes, 6 de junio de 2014

Octavi Centelles: los de siempre, TONTETA 2.0

Octavi Centelles: los de siempre, TONTETA 2.0: Algún periódico local, con difusión simbólica, con muchas regalias desde el poder escribe sobre los Centelles, más que escribir mancha el ...

¿Pero qué hace ese tipo con una cámara aquí?'

¿Pero qué hace ese tipo con una cámara aquí?'

El soldado Houston S. Riley, durante el desembarco.
El soldado Houston S. Riley, durante el desembarco. ROBERT CAPA

Houston S. Riley, de la compañía Fox, se arrastraba hacia la playa bajo la metralla, esquivando cuerpos y material abandonado de los que iban por delante. Los obstáculos que los alemanes habían plantado en medio de la arena para impedir la llegada de los tanques servían de parapeto momentáneo, y hasta uno de esos erizos metálicos llegó desde la lancha. Allí se encontró con un tipo que llevaba escrita la leyenda 'Press' en sus galones. "¿Pero qué hace ese tipo con una cámara aquí?". Era Robert Capa.
Durante años el rostro anónimo de una de las fotos más famosas de la II Guerra Mundial se atribuyó al sargento Regan, de Atlanta. Había sido uno de los jóvenes estadounidenses que había desembarcado y sobrevivido al infierno de Omaha Beach, una de las playas designadas por los aliados para la liberación de Europa. Pero el historiador Lowell L. Getz descubrió que, en realidad, se trataba de otro de la compañía Fox: el espigado Houston S. Riley, un chaval deMercer Island, en el estado de Washington.
Riley, que siempre se ha reconocido en la foto de Capa, no era un inexperto. Había desembarcado en Marruecos con las tropas del general Patton, así como en Sicilia y en Italia ese mismo año. Su compañía fue elegida para viajar en la primera oleada de invasión por ese mismo motivo.
En ese momento de confusión, ruido atroz y muerte a su alrededor, el soldado Riley fue herido de dos balazos. El primero le rozó el cuello y el segundo se quedó incrustado en su espalda. Otro militar tiró de él hacia la arena desde un lado. Cómo él mismo recuerda a una entrevista concedida a Getz, "el fotógrafo me agarró desde el otro lado y ambos me sacaron del agua". Es decir, que Capa pudo haberle salvado la vida, a pesar de que temía por la suya propia, como dejó escrito en su autobiografía, 'Ligeramente desenfocado': "La cámara me temblaba en las manos. Era un tipo de miedo nuevo que me estremecía desde el último pelo hasta la punta del pie". La operación se inició a las 6:30 de la mañana después de un intenso bombardeo.
En el camino hacia la playa muchos soldados vomitaron en la lancha. La embarcación, con matrícula LCI85, chocó contra una banco de arena y los militares tuvieron que avanzar más de 100 metros hasta la orilla. Muchos se ahogaron por el peso del equipo y la mayoría tardó media hora o más en cruzar esos 100 metros de la muerte. El 40% de esos soldados de la primera oleada de Omaha 'la sangrienta' resultaron muertos o heridos de gravedad. Además, y a diferencia del resto de playas, la de Omaha estaba custodiada por una división alemana de veteranos del frente ruso, mucho más duros y expertos que los adolescentes que esperaban en el resto de objetivos de aquella mañana, destinados a británicos, franceses y canadienses. Sólo hubo, que se sepa, un español en la playa de Omaha: el soldado Manuel Otero, un republicano que murió aquel mismo día con 28 años.
Capa habla en su libro de un soldado con el que compartió un obstáculo, pero nunca supo su nombre. Riley tampoco volvió a ver a Capa, que murió en 1954 en Vietnam, pero sí llegó a conocer al soldado Regan, de Atlanta, con el que muchos le habían confundido años antes. "El reconoció que no se parece al de la foto, así que nos reímos mucho con eso", le dijo en la entrevista a Lowell L. Getz. Hoy sigue viviendo en la casa que sus padres construyeron junto a la playa.

lunes, 2 de junio de 2014

Más difusión


Mucha [más] documentación: sigo leyendo a Luís Romero, a García Oliver, ahora me toca complementar algunos episodios de la guerra de España (como insiste Carmen Negrín en llamar la llamada guerra civil) con la lectura pausada de la Crònica de la Guerra Civil a Catalunya, goven de la Generalitat, con notas atribuídas a Josep Tarradellas.

Seguiré impulsaldo la máxima difusión, si hay una colección de piezas de mi propiedad^* que doné a la Universidad de Zaragoza, con motivo de la presentación del proyecto expositivo [todo] Centelles 2013, he continuado con una pieza que ha quedado propiedad del Instituto Cervantes, donde se presentó en Madrid [Todo] Centelles, muestra organizada por la Fundación Pablo Iglesias.

Toda mi colección de positivos está protocolizada y con hologramas de seguridad, inicie la catalogación y garantizar la autenticidad en junio de 2012, cuando pedí licencia al propietario del archivo Centelles para positivar unas copias de las fotos que mi padre hizo a Robert Capa, gran investigación de Joaquín D. Gasca y Antón Gasca, luz y taquígrafos ¡siempre!.

Habrá más espacios Centelles, no solo en Zaragoza, le daré pronto una alegría al ausente-hortelano.

Hoy toca bajar temprano a Barcelona, sigo impulsando difusión y documentación, para ucronías y leyendas urbanas ya hay un selecto club de expertos y bio-ágraf@s.